
EL CONCEPTO DE “GRAN ISRAEL” EN LA ESTRATEGIA DE NETANYAHU MÁS ALLÁ DE LA EXPANSIÓN TERRITORIAL
Un análisis plantea que la idea combina control territorial con un proyecto geopolítico de dominio regional basado en alianzas y poder estratégico.
El concepto de “Gran Israel”, al que hace referencia el primer ministro Benjamín Netanyahu, excede la idea de expansión territorial y se inscribe en una estrategia más amplia de proyección geopolítica. Así lo plantea un análisis publicado este 22 de abril, que vincula esta noción con los objetivos de Israel en el contexto de la guerra junto a Estados Unidos contra Irán y el escenario regional posterior.
Según el texto, uno de los objetivos centrales de la ofensiva fue debilitar la estructura estatal iraní más que promover un cambio de régimen. En ese marco, Netanyahu sostuvo que el alto el fuego no implica el fin de la campaña y que Israel mantiene la capacidad de retomar las acciones. Esta estrategia se apoya en la inestabilidad geopolítica para avanzar hacia una meta de mayor alcance.
En su dimensión más visible, el “Gran Israel” remite a la incorporación de territorios reclamados por Israel. El análisis menciona la intensificación de operaciones en Gaza, la expansión de asentamientos en Cisjordania y avances en zonas de Siria y el sur del Líbano. También recoge declaraciones de funcionarios que promueven una expansión territorial más amplia.
Sin embargo, el planteo central sostiene que el objetivo no se limita al control de territorios, sino a la construcción de un esquema de poder regional. En ese sentido, se describe una estrategia orientada a debilitar a Irán como contrapeso y a consolidar a Israel como potencia dominante, en paralelo con la generación de nuevas alianzas con países de distintas regiones.
El análisis también menciona la propuesta de establecer un sistema de alianzas que incluiría a países árabes, asiáticos, africanos y mediterráneos, con Israel como eje estratégico. A la par, se plantea la posibilidad de desarrollar rutas energéticas alternativas que conecten la Península Arábiga con puertos israelíes.
Finalmente, el texto advierte que este enfoque implica riesgos de escalada y posibles consecuencias negativas para la región. La idea de un “Gran Israel” hegemónico, señala, se encuentra arraigada en distintos sectores políticos y de seguridad, y plantea desafíos para el escenario posterior al conflicto.