
EL COSTO DEL GAS IMPORTADO SE DUPLICA Y PROYECTAN UN GASTO DE USD 1.200 MILLONES
El precio del GNL alcanzará hasta 27 dólares por la guerra en Irán. Advierten que la cifra podría haberse reducido con obras de infraestructura pendientes.
El gas natural licuado (GNL) que Argentina importará durante el invierno de 2026 costará el doble que en 2025 y demandará un gasto estimado en USD 1.200 millones. Este lunes 13 de abril se abrieron las ofertas económicas de la licitación, en la que participaron las empresas Trafigura y Naturgy, y cuya adjudicación está prevista para el 21 de abril.
Los valores ofertados ubican el precio del GNL entre 24 y 27 dólares por millón de BTU, muy por encima del promedio de 12 dólares registrado el año pasado. Según fuentes del sector, el incremento está vinculado al impacto de la guerra en Irán sobre el mercado energético internacional, lo que genera un fuerte encarecimiento del recurso.
A ese valor se suman costos adicionales como el flete, la regasificación y la operación en Escobar, que agregan entre 3,5 y 5 dólares por MMBTU. De este modo, el precio final queda muy por encima del gas de producción local, que se ubica entre 2 y 4 dólares, generando dificultades para trasladar esa diferencia a los costos productivos.
La licitación forma parte de una decisión del Gobierno de transferir la importación de GNL, que hasta ahora realizaban Enarsa y Cammesa, a un único operador privado. En el sector estiman que la oferta de Trafigura quedó mejor posicionada por presentar el precio más bajo.
El escenario también expone el impacto de obras de infraestructura inconclusas. La reversión del Gasoducto Norte, anunciada en noviembre de 2024, aún no está finalizada y resta completar más de un cuarto del proyecto. Esta situación obliga a mantener importaciones de gas, incluso desde Bolivia.
Según estimaciones, completar esa obra demandaría unos 740 millones de dólares, mientras que el ahorro anual proyectado se ubica entre 1.000 y 2.000 millones. En ese contexto, una sola temporada de importación de GNL a los precios actuales equivale a un gasto cercano al costo total de finalización de la infraestructura pendiente.