
FRANCIA REGISTRÓ 40 MUERTES POR AHOGAMIENTO EN MEDIO DE UNA NUEVA OLA DE CALOR
Las autoridades francesas informaron que desde el 18 de junio se contabilizan al menos 40 fallecidos por ahogamiento, en un contexto de temperaturas extremas que superaron los 40 grados en distintas regiones del país.
La actual ola de calor en Francia dejó al menos 40 personas muertas por ahogamiento desde el 18 de junio, según confirmó este martes el primer ministro, Sébastien Lecornu. La mayoría de las víctimas son jóvenes que intentaron refrescarse en ríos, lagos y otros espacios con agua en medio de temperaturas extremas que afectan al país.
“Son las primeras víctimas de la crisis que estamos viviendo”, señaló Lecornu al referirse a las personas fallecidas en los últimos días. De acuerdo con la información oficial, varios de los casos ocurrieron en zonas de baño no vigiladas. Entre los episodios recientes, los bomberos reportaron la muerte de una persona en el lago de Annecy, en los Alpes franceses, y la desaparición de otra en el mismo lugar.
También se informó que un futbolista de la segunda división francesa quedó en estado de muerte cerebral tras ahogarse el lunes por la tarde en una zona de baño prohibida del río Ródano, cerca de Lyon. A esto se suman la muerte de dos hermanos de 2 y 4 años, hallados sin vida dentro del auto familiar en Carpentras, y el fallecimiento de tres adultos mayores en sus domicilios del suroeste del país.
Francia atravesó este martes la jornada más calurosa desde 1947, año en que comenzaron las mediciones, según el servicio meteorológico Météo France. La temperatura media fue de 29,8°C, con picos superiores a los 40°C. Se trata de la segunda ola de calor en menos de un mes y, según el consenso científico citado en la información oficial, está relacionada con el cambio climático provocado por la actividad humana.
Ante este escenario, la ministra de Deportes, Marina Ferrari, pidió evitar los baños en zonas no supervisadas y recomendó acudir únicamente a espacios vigilados. El Gobierno francés también advirtió sobre la incertidumbre en torno a la duración del fenómeno y analiza la posibilidad de que se extienda durante buena parte de julio. La intensidad del episodio actual reavivó además el recuerdo de la ola de calor de agosto de 2003, que se prolongó durante dos semanas y dejó alrededor de 15.000 muertos en Francia.