ECONOMIA Escuchar artículo

EL DÓLAR OFICIAL MARCÓ UN NUEVO MÁXIMO Y CERRÓ A $1520

La cotización oficial subió $10 en el Banco Nación y alcanzó un nuevo récord nominal. El Gobierno volvió a rechazar que exista atraso cambiario y destacó la mejora en la calificación de la deuda argentina.

EL DÓLAR OFICIAL MARCÓ UN NUEVO MÁXIMO Y CERRÓ A $1520

La cotización oficial subió $10 en el Banco Nación y alcanzó un nuevo récord nominal. El Gobierno volvió a rechazar que exista atraso cambiario y destacó la mejora en la calificación de la deuda argentina.


El dólar oficial registró este viernes una nueva suba y cerró a $1520 para la venta en las pantallas del Banco Nación, tras avanzar $10 durante la jornada y alcanzar un nuevo máximo nominal histórico. Con este incremento, la cotización minorista acumula un alza de $20 en lo que va de julio, equivalente a un aumento del 1,33%.

La tendencia también se reflejó en el mercado paralelo y en los tipos de cambio financieros. El dólar blue finalizó la jornada en $1545, mientras que el dólar MEP cotizó a $1527,29 y el contado con liquidación (CCL) alcanzó los $1597,34. En tanto, el dólar mayorista continuó operando cerca de un 18% por debajo del techo de la banda cambiaria, fijado este viernes en $1836,23.

Frente a este escenario, el Gobierno nacional volvió a descartar que exista un atraso cambiario. El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que, aun si se produjera una corrección del tipo de cambio en los próximos meses, sería “mínima” y no tendría un impacto significativo sobre el poder adquisitivo. Además, señaló que la cotización actual se encuentra apenas por debajo del promedio de los últimos años y la comparó con las fuertes devaluaciones registradas en otros períodos.

En el plano financiero, el riesgo país avanzó tres puntos y cerró en 440 unidades básicas, un 1,8% por encima de la jornada anterior, aunque continúa cerca de los niveles más bajos de la gestión de Javier Milei. Como contraparte, el Ejecutivo destacó la decisión de Moody’s de elevar la calificación de la deuda soberana argentina y modificar su perspectiva de estable a positiva, al considerar el proceso de estabilización macroeconómica, el superávit fiscal, la desaceleración de la inflación y el crecimiento de las inversiones, especialmente en los sectores de energía y minería.

Comentarios
Volver arriba