De sobrevivir a una tragedia a ser goleador: la historia de Agustín Módica, figura de Gimnasia
El delantero de 23 años sobrevivió a la explosión de Salta 2141 cuando tenía apenas 10 años. Hoy atraviesa el mejor momento de su carrera: marcó cinco goles en las primeras cinco fechas del Clausura y lidera la tabla de artilleros.
Agustín Módica atraviesa el mejor momento de su carrera. El delantero de Gimnasia y Esgrima de Mendoza marcó cinco goles en las primeras cinco fechas del Torneo Clausura y se convirtió en el máximo artillero del campeonato.
Pero detrás de su presente futbolístico existe una historia marcada por la tragedia y la superación.
Módica tenía apenas 10 años cuando sobrevivió a la explosión de Salta 2141, ocurrida el 6 de agosto de 2013 en Rosario. Ese día se encontraba en el departamento de su abuela, ubicado sobre calle Salta, frente al edificio que sufrió una explosión provocada por una fuga de gas.
Su abuela lo despertó y le pidió que se cambiara. Mientras se encontraba en una habitación del fondo, una ventana explotó y le provocó un corte en la ceja. Segundos después llegó el estruendo que provocó el derrumbe de una de las torres.
La tragedia dejó 22 personas muertas y más de 60 heridas. Módica y su abuela lograron sobrevivir.
El recuerdo de aquel día permaneció durante años. El futbolista contó que tuvo pesadillas relacionadas con lo ocurrido y que necesitó tratamiento psicológico para recuperarse de aquella experiencia.
El fútbol como camino
Módica comenzó a jugar al fútbol a los seis años y pasó por distintos clubes de Rosario. En 2019, mientras jugaba en Central Córdoba de Rosario, convirtió más de 30 goles.
Dos años después llegó a las divisiones inferiores de Rosario Central y rápidamente comenzó a destacarse. En 2022 ya disputaba partidos con la Reserva.
El salto al fútbol profesional llegó en 2023, cuando firmó su primer contrato con Central y recibió su primera convocatoria para la Primera División. Poco después debutó ante Independiente, en un partido que terminó 1-1.
Su gran aparición se produjo en 2024, cuando comenzó a tener mayores oportunidades bajo la conducción de Miguel Ángel Russo. Ese año convirtió su primer gol profesional en la Copa Libertadores frente a Caracas y terminó la temporada con siete tantos entre torneo local, copas nacionales e internacionales.
Sin embargo, su consolidación no fue sencilla.
En 2024 sufrió una lesión durante un partido ante Independiente que lo obligó a abandonar el campo entre lágrimas. Luego tuvo que volver a pelear por un lugar dentro del plantel y durante 2025 perdió continuidad.
La recuperación de una lesión y la llegada de Alejo Véliz terminaron relegándolo en la consideración del cuerpo técnico.
La apuesta de Gimnasia
A comienzos de 2026 apareció una nueva oportunidad. Gimnasia y Esgrima de Mendoza decidió apostar por el delantero y adquirió el 50% de sus derechos económicos a Rosario Central.
La operación representó una oportunidad para ambas partes: Gimnasia necesitaba un delantero y Módica buscaba continuidad.
Durante el Torneo Apertura comenzó a convertirse en una pieza importante y terminó el primer semestre con cuatro goles.
Pero el Clausura significó un salto todavía mayor.
Módica comenzó el torneo con un gol ante Central Córdoba. Luego volvió a marcar y tuvo una actuación destacada frente a Unión de Santa Fe, partido en el que convirtió dos tantos.
El lunes llegó otra actuación decisiva. Gimnasia derrotó 3-1 a Talleres y Módica marcó los dos primeros goles del encuentro.
Con esos tantos alcanzó cinco goles en cinco fechas y quedó en lo más alto de la tabla de artilleros.
Además, todos sus goles del Clausura fueron convertidos en el estadio Víctor Legrotaglie, donde se transformó en una de las principales figuras del equipo mendocino.
El delantero que volvió a ser protagonista
Mientras Módica disfruta de su gran presente en Mendoza, Rosario Central atraviesa una situación diferente en ataque. El Canalla lleva cinco goles en el Clausura y ninguno fue convertido por sus centrodelanteros.
Central, además, conservó el 50% de los derechos económicos de Módica. De esta manera, cada actuación destacada del delantero también vuelve a poner en escena al club que lo formó.
La apuesta de Gimnasia, hasta ahora, dio resultado.
Aquel niño que en 2013 sobrevivió a una de las tragedias más dolorosas de Rosario hoy tiene 23 años, juega en Primera División y es el máximo goleador del torneo.
Entre aquella explosión y sus cinco goles en cinco fechas quedó una carrera marcada por las inferiores, el debut profesional, la Copa Libertadores, las lesiones, la falta de continuidad y una nueva oportunidad.
Ahora, en Mendoza, Módica encontró confianza, protagonismo y goles.