Estados Unidos retiró a Siria de la lista de países patrocinadores del terrorismo después de 47 años
La decisión puso fin a una designación vigente desde 1979 y eliminó restricciones que afectaban la asistencia, las operaciones financieras, la tecnología y la cooperación militar con Damasco.
Estados Unidos retiró este lunes a Siria de su lista de países patrocinadores del terrorismo, poniendo fin a una designación vigente desde 1979. La medida, impulsada por el presidente Donald Trump, entró en vigor después de concluir el período de revisión del Congreso.
Con la decisión, Siria deja de estar alcanzada por las prohibiciones establecidas específicamente para los gobiernos incluidos en ese registro. Según el Departamento del Tesoro, el levantamiento de la clasificación elimina restricciones vinculadas a la lista de patrocinadores del terrorismo y a la legislación estadounidense relacionada con esos países.
Durante décadas, la designación había dificultado operaciones comerciales y financieras con empresas y entidades sirias, además de limitar determinadas formas de asistencia estadounidense y las exportaciones de defensa.
La eliminación de estas restricciones reduce uno de los principales obstáculos legales para que compañías internacionales evalúen proyectos relacionados con la recuperación de la economía siria.
Un cambio en la política de Washington hacia Siria
La decisión coincide con un paquete más amplio de alivio de sanciones adoptado por Washington. El Departamento del Tesoro señaló que la medida responde al compromiso anunciado por Trump de reducir las penalizaciones contra Siria.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, sostuvo que la acción “ayudará a fomentar inversiones adicionales en Siria para promover la estabilidad política y económica”.
Sin embargo, Washington aclaró que el levantamiento de la designación no implica abandonar sus mecanismos contra el terrorismo. El Tesoro subrayó que Estados Unidos mantiene su posición de combatir el terrorismo internacional y continuará responsabilizando a actores considerados perjudiciales dentro de Siria.
En paralelo, el Departamento de Estado revocó la designación de Al Nusra, también conocida como Hayat Tahrir al Sham (HTS), como organización terrorista global especialmente designada. El Tesoro también retiró a HTS de su lista de personas y entidades bloqueadas.
El papel de Hayat Tahrir al Sham
HTS había sido conocida anteriormente como Frente Al Nusra y estuvo vinculada a Al Qaeda en Siria. En 2016 anunció su ruptura con esa organización y posteriormente intentó modificar su imagen y presentarse como una fuerza política capaz de participar en la administración del país.
El nuevo escenario se consolidó después de la caída de Bashar al Assad en diciembre de 2024, cuando una ofensiva encabezada por grupos rebeldes y yihadistas puso fin a décadas de dominio de la familia Assad.
Ahmed al Sharaa, antiguo dirigente de HTS, asumió posteriormente el liderazgo de las nuevas autoridades sirias y comenzó un proceso destinado a obtener reconocimiento y respaldo internacional.
El Gobierno sirio recibió la decisión estadounidense como un cambio histórico. El canciller Hasán al Shaibani sostuvo que “hemos cerrado una oscura página de la historia de Siria” y vinculó el levantamiento de la designación con el fin de una clasificación asociada, según Damasco, a las políticas del antiguo régimen.
Con la salida de Siria, la lista estadounidense queda reducida a tres países: Cuba, Irán y Corea del Norte.
La decisión representa un cambio sustancial en la política de Washington hacia las nuevas autoridades sirias y abre un margen mayor para la actividad económica y la reconstrucción, aunque no elimina todas las sanciones ni las restricciones estadounidenses que todavía pueden afectar al país.