
PERNA SEÑALÓ A GUSTAVO SAADI COMO POSIBLE CONTINUADOR DEL LEGADO DE BRIZUELA DEL MORAL
El exministro del Frente Cívico y Social destacó al actual intendente peronista por su carácter bonachón y su apertura al diálogo, dos cualidades que atribuyó al exgobernador radical.
Al cumplirse cinco años del fallecimiento de Eduardo Brizuela del Moral, su exministro de Educación, Ciencia y Tecnología, Mario Perna, señaló a Gustavo Saadi como un posible continuador de su legado político. La definición adquirió especial relevancia por provenir de un dirigente que integró el gobierno radical del Frente Cívico y Social y estar dirigida al actual intendente de la Capital, perteneciente al peronismo.
La declaración se produjo durante una entrevista realizada por Pablo Orellana en FDS Radio. Consultado sobre quién podría continuar en estos tiempos el legado político de Brizuela del Moral, Perna respondió inicialmente que cualquier ciudadano catamarqueño está habilitado para recoger aquello que una figura pública hizo bien. Luego, al considerar particularmente el carácter bonachón y la apertura al diálogo del exgobernador, afirmó: “Creo que hoy, paradójicamente, es Gustavo Saadi”. El exfuncionario aclaró que se trataba de una apreciación personal.
Perna definió a Brizuela del Moral como un catamarqueño “cargado de sueños” que buscó convertir sus proyectos en realidades para la provincia. Entre las obras mencionadas enumeró el estadio, el Predio Ferial y las hosterías. También recordó que, después de finalizar su gobierno en 2011, continuó trabajando por Catamarca como legislador nacional y participó en iniciativas vinculadas con el Plan Belgrano durante el gobierno de Juntos por el Cambio.
El exministro destacó además la forma en que Brizuela del Moral se relacionaba con sus funcionarios y con los distintos actores políticos. Lo describió como un hombre llano, de diálogo sincero y abierto, que administraba la gestión con una actitud cercana, “como una suerte de papá o de abuelo”. Según explicó, esa modalidad les permitió a quienes integraron su gobierno trabajar con una libertad poco habitual en la función pública, a partir de lineamientos generales que cada funcionario podía adaptar al ejercicio de su responsabilidad.
Perna también consideró que Brizuela del Moral puede ser definido como un estadista por su capacidad para actuar sobre el presente y proyectar la provincia a largo plazo. Vinculó esa condición con la transformación de realidades y con la planificación de obras destinadas a perdurar durante décadas.