
Irán expresó su disposición a negociar con Estados Unidos para poner fin al conflicto
El presidente Masoud Pezeshkian sostuvo que Teherán no busca prolongar la guerra y afirmó que Washington debe decidir si quiere avanzar hacia un acuerdo.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó que su gobierno está dispuesto a negociar con Estados Unidos para poner fin a la guerra y sostuvo que corresponde a Washington decidir si quiere avanzar en esa dirección.
Durante una entrevista difundida el jueves, el mandatario iraní señaló que los conflictos deberían resolverse mediante el diálogo y aseguró que Teherán no desea continuar con la guerra. Pezeshkian se encontraba en Nueva York para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
"Cuando podemos resolver los problemas mediante el diálogo, no deberíamos recurrir a la violencia", expresó, y atribuyó el inicio del conflicto a las acciones de Israel.
El antecedente de un acuerdo que se quebró
Las declaraciones se produjeron después del discurso que Pezeshkian ofreció ante la ONU, donde sostuvo que Irán no se sometería ante Estados Unidos.
El presidente iraní también cuestionó la ruptura de un acuerdo previo y planteó por qué, dos semanas después de su firma, se decidió ponerle fin.
Pezeshkian sostuvo que Teherán mantiene abierta la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Washington dentro de los marcos jurídicos internacionales. También señaló que para Irán no representaría una diferencia sustancial si las conversaciones se concretaran antes o después de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.
En paralelo, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, mantuvo una reunión en Nueva York con el enviado de Donald Trump, Steve Witkoff, y con Jared Kushner. Las conversaciones no produjeron resultados inmediatos.
La posición de Irán sobre los hutíes
Pezeshkian también habló sobre los hutíes de Yemen y negó que el gobierno iraní les imparta órdenes.
Según explicó, el grupo toma sus propias decisiones en función de las circunstancias de la región. El mandatario reconoció que existen contactos con los hutíes, aunque negó que haya una relación sistemática.
Sus declaraciones tuvieron lugar mientras se intensificaba la violencia entre los hutíes yemeníes y Arabia Saudí y sus aliados en Yemen.
Arabia Saudí informó el jueves que había interceptado misiles balísticos lanzados por los hutíes, luego de emitir advertencias para distintas regiones del país, incluida La Meca.
La situación también generó consecuencias sobre las rutas marítimas y el transporte de petróleo, en un contexto de ataques contra buques y territorio saudí.