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La disputa electoral en Brasil escala con denuncias cruzadas por el uso de las redes sociales

A días de la segunda vuelta presidencial, Flávio Bolsonaro pidió anular la candidatura de Lula por presunta propaganda indebida, mientras el oficialismo prepara una presentación judicial contra el senador.

La disputa electoral en Brasil escala con denuncias cruzadas por el uso de las redes sociales

A días de la segunda vuelta presidencial, Flávio Bolsonaro pidió anular la candidatura de Lula por presunta propaganda indebida, mientras el oficialismo prepara una presentación judicial contra el senador.

La campaña presidencial en Brasil sumó un nuevo capítulo de tensión con acusaciones cruzadas ante el Tribunal Superior Electoral (TSE). Flávio Bolsonaro solicitó que se anule la candidatura del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, mientras que el equipo del mandatario prepara una denuncia contra el senador por una supuesta manipulación en la distribución de contenidos políticos en las plataformas de Meta.

Ambos candidatos se enfrentarán el domingo en el balotaje, luego de que Flávio Bolsonaro obtuviera el 47% de los votos en la primera vuelta, frente al 45% alcanzado por Lula.

El senador acusó al mandatario de abuso de poder y propaganda electoral indebida mediante la presunta difusión masiva de acciones gubernamentales a través de una cuenta oficial de WhatsApp durante el período de campaña.

Por su parte, el equipo de Lula prevé solicitar la revocación de la candidatura de Bolsonaro por una supuesta manipulación algorítmica de Meta. La presentación, prevista inicialmente para el martes, fue postergada para este miércoles.

Las redes sociales, en el centro de la disputa

Las denuncias se producen en medio de los cuestionamientos del oficialismo sobre el funcionamiento de las plataformas digitales y la distribución de publicaciones políticas. La campaña de Lula sostiene que sus contenidos tienen un alcance menor que los de su adversario en las redes sociales de Meta.

La empresa negó las acusaciones, aunque reconoció fallas en sus sistemas, entre ellas la desactivación de anuncios electorales favorables al presidente. Según explicó, esos inconvenientes respondieron a problemas técnicos que no afectaron únicamente a Brasil.

Ante esta situación, representantes de Meta y abogados de ambas campañas se reunieron el martes con integrantes del TSE para responder sobre el cumplimiento de las disposiciones judiciales destinadas a garantizar condiciones equitativas para los candidatos.

El juez Marco Aurélio Bellizze, quien encabezó el encuentro, señaló que la intervención busca proteger la transparencia y la igualdad durante el proceso electoral.

La autoridad electoral había concedido a Meta un plazo de 24 horas para demostrar que cumplió con las medidas ordenadas. La advertencia contemplaba una multa diaria cercana a los 200.000 dólares en caso de incumplimiento.

Entre los reclamos del equipo de Lula figuran presuntas restricciones al alcance de sus publicaciones en Instagram y WhatsApp, además de diferencias en las respuestas de las herramientas de inteligencia artificial de la compañía ante pedidos de contenido electoral favorable a cada candidato.

Meta informó que, como parte de las medidas adoptadas, únicamente los candidatos y partidos registrados ante la Justicia electoral pueden publicar anuncios en sus plataformas.

Por su parte, el consejo asesor de contenido de la empresa, con sede en Londres, informó que detectó fallas recurrentes relacionadas con publicaciones sobre las elecciones presidenciales brasileñas.

La campaña de Flávio Bolsonaro también presentó cuestionamientos contra el oficialismo. Su equipo denunció una presunta ofensiva de propaganda negativa impulsada por Lula que, según afirmó, habría contado con la aprobación de Meta.

Lula propuso divulgar información bancaria y telefónica

En paralelo a las presentaciones judiciales, el presidente brasileño intensificó sus críticas contra su rival y autorizó la divulgación de sus extractos bancarios y telefónicos, así como los de su familia, con la condición de que Flávio Bolsonaro acepte hacer lo mismo.

La propuesta surgió en medio de una investigación policial por posible corrupción contra el senador. El caso tomó relevancia luego de que trascendiera que habría solicitado una suma millonaria a un banquero detenido por fraude para financiar una película sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien se encuentra preso por golpismo.

El senador respondió con referencias a “Lulinha”, uno de los hijos del mandatario, investigado por presunto tráfico de influencias. Además, sostuvo que sus cuentas están declaradas ante las autoridades fiscales.

De esta manera, los cuestionamientos sobre la información financiera de los candidatos se sumaron a las acusaciones vinculadas con el uso de las redes sociales y la publicidad política.

Las campañas intensifican sus actividades antes del balotaje

Después de quedar en segundo lugar en la primera vuelta, Lula y los sectores de izquierda reforzaron sus actividades para reunir los votos necesarios de cara a la definición presidencial. En los últimos días se realizaron movilizaciones en distintas ciudades brasileñas con consignas como “Bolsonaro nunca más” y “Por la democracia”.

El Gobierno también adelantó e incrementó los pagos del programa social Bolsa Familia, destinado a hogares de bajos ingresos y que alcanza a casi 50 millones de brasileños.

En el Congreso, el oficialismo logró además la aprobación de una reforma constitucional que garantiza dos días de descanso para los trabajadores.

La segunda vuelta del domingo definirá la presidencia de Brasil entre Lula, líder del Partido de los Trabajadores, y Flávio Bolsonaro, senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien gobernó el país entre 2019 y 2022.

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