
Singapur prepara robots humanoides con Inteligencia Artificial para asistir a las fuerzas de seguridad
Los prototipos son entrenados para intervenir en tareas peligrosas o repetitivas, como registrar celdas, manipular materiales tóxicos y trabajar en escenarios posteriores a explosiones.
Singapur avanza con el desarrollo de robots humanoides equipados con Inteligencia Artificial para colaborar con las fuerzas de seguridad. El proyecto es impulsado por el Home Team Humanoid Robotics Centre (H2RC), perteneciente a la agencia HTX del Ministerio del Interior.
Los prototipos se encuentran en etapa de entrenamiento y son preparados para desempeñarse en distintos escenarios. Entre sus posibles funciones se encuentran la vigilancia de cárceles, el registro de celdas y la detección de elementos de contrabando.
También están siendo preparados para ingresar en lugares afectados por explosiones, desplazarse entre escombros, recoger pruebas y manipular sustancias peligrosas. Otra de las tareas previstas es la reposición de medicamentos e insumos médicos dentro de ambulancias.
Robots diseñados para espacios humanos
Una de las características centrales del proyecto es el diseño humanoide de las máquinas. La intención es que puedan desenvolverse en espacios construidos para personas, como instalaciones con puertas, escaleras, válvulas, estanterías y distintas herramientas.
El desafío no consiste únicamente en lograr que los robots ejecuten movimientos específicos. También deben aprender a interpretar el entorno y adaptar sus acciones cuando las condiciones cambian.
Abrir una puerta, agacharse, tomar una herramienta o recoger una muestra pueden ser tareas sencillas por separado, pero requieren mayor capacidad de adaptación cuando aparecen obstáculos, objetos ubicados en lugares diferentes o mecanismos que no coinciden con los utilizados durante el entrenamiento.
Entrenamiento con Inteligencia Artificial
El Home Team Humanoid Robotics Centre cuenta con unos 2700 metros cuadrados destinados a las pruebas. El espacio incluye sectores con escombros, estructuras industriales, sistemas de captura de movimiento y áreas destinadas a la teleoperación.
Los robots reciben entrenamiento a partir de movimientos realizados por operadores humanos, con los que aprenden acciones complejas utilizando brazos, piernas y manos.
También trabajan con modelos denominados Vision-Language-Action (VLA), que combinan información visual, instrucciones en lenguaje y órdenes físicas para ejecutar tareas completas.
La Policía de Singapur planea entrenarlos para intervenir en escenarios posteriores a explosiones y recuperar elementos relevantes para investigaciones. El Servicio Penitenciario, por su parte, los prepara para registrar celdas y revisar pertenencias en busca de contrabando.
La Defensa Civil también contempla su utilización para manipular materiales peligrosos y tomar muestras tóxicas, con el objetivo de reducir la exposición de bomberos y especialistas a situaciones de riesgo.
El objetivo: operaciones reales en 2028
Por el momento, los robots continúan en fase de desarrollo. El objetivo es que el primer humanoide pueda participar junto al Home Team en una operación real hacia 2028, siempre que supere las pruebas de seguridad, confiabilidad y ciberseguridad.
La intención es que estas máquinas funcionen como apoyo en tareas peligrosas o rutinarias. Las decisiones que requieran criterio, empatía o discreción continuarán bajo responsabilidad de los agentes humanos.
Singapur ya utiliza robots con ruedas en lugares como el aeropuerto de Changi y ahora trabaja en el desarrollo de máquinas capaces de desplazarse y manipular objetos en espacios diseñados para personas.