
FUERTE RECLAMO DE LA CÁMARA Y PRESTADORES TURISTICO DE FIAMBALÁ ANTE LA FALTA DE RESPUESTAS Y LAS CADA VEZ MÁS DIFÍCILES CONDICIONES PARA TRABAJAR
Los prestadores turísticos aprovecharon una jornada de presentación de líneas de crédito y herramientas financieras para exponer el complejo escenario que atraviesa la actividad.
Balcón del Pissis, Termas, Paso San Francisco, tarifas eléctricas, caminos sin habilitar y falta de acompañamiento provincial fueron algunos de los principales cuestionamientos. También surgió una pregunta que sintetiza el malestar del sector: ¿por qué la minería recibe tanto impulso y el turismo no tiene el mismo respaldo?.
La jornada informativa desarrollada este martes 3 de noviembre en el Punto Digital de Fiambalá, se presentaron líneas de financiamiento y el programa Marcatón destinados a prestadores y emprendedores turísticos, terminó convirtiéndose en un importante espacio de reclamo por parte de la Cámara de Turismo y distintos representantes del sector.
Del encuentro participaron autoridades del ministerio de turismo de la provincia, encabezado Por Evangélica Cuarin Secretaria de Gestión Turística, empresarios hoteleros, artesanos, agencias de viajes, prestadores de excursiones, guías turísticos y otros trabajadores vinculados directamente con la actividad. Si bien las herramientas financieras presentadas fueron consideradas interesantes, rápidamente surgió una preocupación común: de poco sirven los créditos y las propuestas de inversión si las condiciones actuales no permiten desarrollar normalmente el trabajo turístico, generar ingresos y afrontar nuevas obligaciones económicas, se dijo.
Uno de los cuestionamientos más fuertes estuvo relacionado con el Balcón del Pissis, cuyo acceso permanece restringido o cerrado durante numerosos días de la semana por cuestiones climáticas y decisiones de seguridad. Los prestadores cuestionaron los criterios aplicados, especialmente porque buena parte del mismo corredor cordillerano es utilizado por la actividad minera, que mantiene sus operaciones y circulación de vehículos frente a determinadas condiciones meteorológicas. Según se planteó, aproximadamente el 90% del camino utilizado para las excursiones también es empleado para el traslado de insumos y las operaciones mineras, a esto se suma la incertidumbre que genera el parte diario de habilitación del camino, que en numerosas oportunidades llega a los prestadores recién a las 19, 20 o incluso 21 horas, impidiéndoles organizar con anticipación las excursiones previstas para el día siguiente. También se cuestionaron las exigencias para ingresar, entre ellas las condiciones de los vehículos y la obligatoriedad de contar con choferes que sean guías habilitados por la provincia. El interrogante volvió a repetirse entre los presentes: ¿por qué para la minería sí y para el turismo no?
Otro de los temas que generó preocupación fue el Complejo Termal de Fiambalá. Los prestadores volvieron a plantear la necesidad de que las autoridades municipales gestionen ante el Ministerio de Salud de Catamarca la entrega de los informes oficiales, debidamente membretados, correspondientes a los análisis del agua realizados por el Instituto Malbrán de Buenos Aires, luego del cierre preventivo del establecimiento por ocho días tras el fallecimiento de un niño y la preocupación por una posible ameba "comecerebro".
Según los resultados comunicados, en las 15 muestras de agua y los siete hisopados de superficie analizados no se detectó material genético de la ameba. Sin embargo, el sector cuestionó la demora de 15 días para conocer los resultados y reclamaron que los informes oficiales puedan exhibirse en lugares estratégicos del complejo y otros espacios de atención turística, consideran que es fundamental contar con documentación que permita transmitir tranquilidad, transparencia y confianza a quienes visitan Fiambalá, especialmente después de la repercusión nacional que tuvo el episodio.
También se recordó que a fines de septiembre funcionarios y profesionales del Ministerio de Obras Públicas de la provincia presentaron ante los prestadores un anteproyecto de mejoramiento y ampliación del Complejo Termal, mediante planos, imágenes y videos, la propuesta recibió una valoración favorable, aunque se formularon sugerencias para incorporar al proyecto definitivo, en aquella oportunidad se había anticipado que regresarían en las semanas siguientes con las modificaciones correspondientes, sin embargo, transcurridos más de 45 días, todavía no se conocen las definiciones ni los plazos para concretar una inversión considerada fundamental para el principal atractivo turístico de Fiambalá.
En materia de infraestructura, otro reclamo apunta al camino desde Chuquisaca hacia el Campo de Piedra Pómez, cuya habilitación había sido anunciada para el 5 de octubre, aquella fecha pasó sin que se concretara la apertura y VP. prohíbe el uso del trazado hasta que quede inaugurado; la habilitación del nuevo corredor permitiría reducir tiempos, abaratar los servicios y sumar una alternativa muy solicitada por los visitantes.
La situación del Paso Internacional San Francisco también fue motivo de preocupación, el corredor permanece cerrado desde el 15 de julio y, según manifestaron los participantes, no se conocen con claridad las gestiones que estaría realizando el Gobierno de Catamarca ante las autoridades chilenas de la Región de Atacama para lograr su reapertura, el cierre afecta la circulación de turistas argentinos y chilenos y pone en riesgo intercambios turísticos y educativos previstos para las próximas semanas entre grupos de estudiantes, para el sector, resulta preocupante que, a esta altura del año, todavía no exista una fecha cierta para recuperar la conectividad internacional. Nuevamente surgió el interrogante sobre la voluntad de gestión cuando se trata de garantizar el movimiento turístico.
Uno de los planteos económicos más contundentes estuvo relacionado con las elevadas tarifas de energía eléctrica que soportan los establecimientos turísticos, los prestadores aseguraron que vienen reclamando desde hace más de un año por facturas que, en algunos casos, superan los dos millones de pesos mensuales, sin obtener hasta el momento una respuesta concreta de las autoridades competentes, durante la jornada se presentó una alternativa de energía solar a través de la empresa privada (AIR TOTAL), sus técnicos explicaron que la instalación de paneles solares podría reducir entre un 40 y un 45% el consumo eléctrico actual. Sin embargo, la inversión estimada para establecimientos de esas características rondaría entre los 30 y 35 millones de pesos, la propuesta generó cuestionamientos porque, lejos de representar una solución inmediata, supone otra inversión millonaria para empresarios que aseguran estar atravesando una fuerte caída de la actividad y que difícilmente puedan afrontar semejante desembolso.
A todos estos reclamos se sumó la preocupación por la escasa presencia de las autoridades provinciales de Turismo en Fiambalá, los participantes cuestionaron particularmente la poca o casi nula presencia de la ministra del área, señalando que, pese a tratarse de uno de los principales polos turísticos del interior catamarqueño, su visita a la localidad fue casi nula, en lo que va de su gestión.
Otro planteo que se hizo con firmeza fue la falta de acompañamiento y coordinación con el municipio respecto de los controles establecidos en el kilómetro cero del acceso al Balcón del Pissis, considerando que las medidas de organización y seguridad deben contar con respaldo institucional y criterios consensuados que beneficien al turismo.
En el trasfondo de todos estos planteos también aparece la Zona Franca del departamento Tinogasta. Los prestadores recordaron el reclamo popular del pasado 22 de septiembre, cuando Fiambalá manifestó su postura para que ese proyecto se instale en la localidad y no en Tinogasta, en ese contexto, algunos participantes dejaron planteado un interrogante sobre si el conflicto generado por aquella movilización y el reclamo ante el gobernador Raúl Jalil podría tener alguna relación con la falta de respuestas que hoy perciben, se trata de una preocupación expresada por los presentes, sin que exista hasta el momento evidencia de una vinculación entre ambos acontecimientos.
El malestar del sector también se relaciona con el contraste que observan entre el acompañamiento provincial a las inversiones mineras y las dificultades que atraviesa el turismo. Mientras se promueven grandes proyectos de explotación e industrialización del litio y se generan herramientas para atraer inversiones internacionales, los prestadores turísticos de Fiambalá aseguran que todavía esperan respuestas básicas para sostener su actividad: caminos habilitados, conectividad internacional, previsibilidad, tarifas eléctricas razonables, infraestructura y acompañamiento institucional.
La presentación de créditos y herramientas financieras dejó así una discusión mucho más profunda que la posibilidad de acceder a un préstamo, los prestadores sostienen que primero necesitan condiciones para trabajar, recibir turistas, ofrecer excursiones y mantener abiertos sus establecimientos. De lo contrario, cualquier financiamiento puede convertirse en una nueva deuda difícil de afrontar.
FIAMBALÁ Y UNA PREGUNTA QUE SIGUE SIN RESPUESTA
La preocupación expresada durante el encuentro va más allá de una temporada turística con dificultades, lo que se reclama es una política provincial que reconozca al turismo como una actividad económica estratégica, capaz de generar empleo, movimiento comercial y oportunidades para cientos de familias.
Fiambalá ha demostrado durante años su capacidad para posicionarse como destino turístico nacional e internacional, sin embargo, hoy sus prestadores sienten que deben afrontar demasiadas dificultades para sostener ese crecimiento.
La pregunta que quedó instalada entre los participantes es tan directa como preocupante: ¿Qué mirada tiene el Gobierno de Catamarca sobre Fiambalá y su desarrollo turístico? ¿Por qué el impulso y el acompañamiento que recibe la minería no se reflejan con el mismo compromiso en el turismo?.