
REPRESIÓN A COMUNIDADES QOM EN EL IMPENETRABLE CHAQUEÑO: AL MENOS 20 HERIDOS
La Policía del Chaco reprimió una protesta pacífica de comunidades originarias que reclamaban la restitución de pensiones y asignaciones sociales. Denuncian disparos a quemarropa y violencia dentro de las viviendas.
Un operativo policial en Villa Río Bermejito, al norte del Chaco, terminó con al menos veinte integrantes de comunidades Qom heridos, tras una violenta represión durante una manifestación por la restitución de Pensiones No Contributivas y Asignaciones Universales por Hijo. El hecho ocurrió durante una movilización pacífica que recorrió oficinas públicas locales, en reclamo por la quita de beneficios sociales y el aumento de tarifas eléctricas.
De acuerdo con los testimonios de los manifestantes, la Policía provincial avanzó sobre el grupo sin previo aviso y disparó balas de goma apuntando a los cuerpos. El Comité contra la Tortura del Chaco confirmó que varios heridos presentan lesiones en el rostro y el pecho, lo que evidencia disparos dirigidos de la cintura hacia arriba. Los enfrentamientos se extendieron al barrio 18 Viviendas, donde las fuerzas ingresaron a domicilios particulares generando pánico entre mujeres y niños.
El referente Qom Roberto Díaz relató que la protesta comenzó por la mañana frente a dependencias municipales, eléctricas y judiciales, tras meses de reclamos sin respuesta. Ante la falta de diálogo, las comunidades decidieron cortar parcialmente la ruta provincial 3, pero fueron reprimidas antes de iniciar el corte. Díaz denunció que el operativo fue ordenado por el intendente de Villa Río Bermejito, Omar Reis, y cuestionó la adhesión provincial al protocolo antipiquetes.
El Comité contra la Tortura indicó que más de 200 efectivos y 40 móviles policiales participaron del operativo, cifra desproporcionada para la magnitud de la protesta. Mientras tanto, las comunidades esperan la presentación de un amparo colectivo ante la Justicia Federal para exigir la restitución de los beneficios. La situación social en la zona sigue siendo crítica, con altos niveles de pobreza, desocupación y falta de asistencia estatal.