
SEIS MUJERES DESAPARECIDAS Y UNA DEUDA DE 22 AÑOS SIN RESPUESTAS EN CATAMARCA
Desde 2004, seis familias esperan conocer qué ocurrió con Alicia Nieva, Eva Acosta, Elsa Narváez, Sandra Madueño, María Montoya y Maira Cabrera. El caso más reciente lleva más de 40 días sin avances decisivos.
Seis mujeres permanecen desaparecidas en Catamarca y sus familias continúan esperando respuestas. Los casos se registraron entre enero de 2004 y agosto de 2026, pero hasta el momento no se logró establecer qué ocurrió con ninguna de ellas.
Alicia Verónica Nieva tenía 31 años cuando fue vista por última vez el 21 de enero de 2004. Había salido de la fábrica en la que trabajaba, ubicada en Sumalao, departamento Valle Viejo, y desde entonces nada se sabe sobre su paradero.
En agosto de 2005 desapareció Eva Esther Acosta, una maestra de grado de 29 años y madre de una niña de cuatro. Un año después, durante la noche del 3 de marzo de 2006, Elsa Beatriz Narváez, de 45 años, dejó a sus hijos al cuidado de una vecina en El Bañado para salir a bailar, pero nunca regresó.
Sandra Mabel Madueño desapareció el 23 de noviembre de 2009. Tenía 29 años, era madre de dos hijos y había salido de su casa con una linterna y una vianda para llevarle la cena a su pareja, quien trabajaba como sereno en La Ripiera, dentro de la zona industrial de El Pantanillo. Los distintos rastrillajes realizados no permitieron encontrarla.
El 28 de octubre de 2011 se perdió el rastro de María Cristina Montoya, docente del departamento Santa María. Su desaparición se incorporó a una lista de casos que, con el paso de los años, continúa creciendo sin resoluciones.
El episodio más reciente es el de Maira Romina Cabrera, de 27 años, vista por última vez el 10 de agosto de 2026 en Telarito, departamento La Paz. A más de 40 días de su desaparición, la investigación todavía no logró determinar dónde se encuentra.
La causa está a cargo de la fiscal Jorgelina Sobh y del fiscal coadyuvante Luis Eduardo Córdoba Andreatta, con la participación de divisiones policiales y organismos especializados.
Eduardo Cejas, pareja de Maira y última persona que habría estado con ella, también se encuentra involucrado en otra causa por dos hechos de resistencia a la autoridad y lesiones leves. Su situación procesal deberá resolverse en las próximas horas.
Los seis nombres representan una herida que permanece abierta en Catamarca: familias que atravesaron años de búsquedas, rastrillajes e investigaciones sin lograr conocer el destino de sus seres queridos.